¡B1!

5 Oct

El día de hoy ya prometía desde la cama. Lo último que recuerdo antes de despertarme era estar con mi hermana esperando para irme a algún sitio, probablemente al Centro de Idiomas de la UMA. Nos encontrábamos en una habitación viendo un programa de karaoke (o como dice una amiga mía, tu KARA o KÉ?!)  A tope me encontraba de espectadora cantando en el sueño el “diro reré diro reré”  del inmortal Queen, después el “uUuu UuUUuu”  de Amaral en… casi todas sus canciones y finalmente, “Por la raja de tu falda” de Estopa.

Este último dato carecería de importancia si no dijese que Estopa es la señal de suerte que las emisoras  han transmitido cuando tenía que enfrentarme a algo, véase examen, inicio de un curso o bien en el pasado: mi primer día en un instituto tras haber estado en dos. Podría aprovechar este momento para haceros pensar que fui expulsada de los centros por alumna conflictiva, que le hice un corte de manga (saludo hawaiano) a la profesora loca de química o que cogí mi mochila y me largué en mitad de la clase de otra loca profesora de química. Pero no, no tengo credibilidad como poseedora de un pasado turbio. Y esas son  cosas que sólo imaginaba hacer. Arrebatos mentales nunca cometidos.

El caso es que sí, Estopa me trae suerte y despertar cantando su primer single vaticinaba un gran día. Entré al examen hecha un flan/ gelatina/ toda comida viscosa suceptible de temblar. Me senté al fondo (como los niños malos) y empecé el test. Después el writting y después… creo que estuve más tiempo del que debía,  para mentalizarme psicológicamente (¿esto es una redundancia? mentalizarse -mente-, psicológicamente psico-mente) antes del speaking. Ya no soportaba la espera… “¡A por el touro!” y entonces, una mujer la mar de simpáticaentrañableachuchable me invitó a seguirla con su perfecto “coming with me”.

Resultado: ¡B1!, esto es un logro personal porque fue mi primera prueba oral en otro idioma que no fuese el español (prueba oral + inglés = pánico asegurado) y mi speaking nunca ha sido muy bueno, esperaba menos. Empecé a notar que algo blando se establecía bajo mis pies. Sí, era mi nube.

Siguiente paso: Esperar en la cola para que “naaaaaiiiide” me quite mi plaza! Más feliz que una perdiz, me dispongo a ponerme en la cola que parece acabar a la altura de la entrada del Centro. Voy derechita a situarme hasta que me da por mirar a la escalera y veo “LA COLA” Sonrío. El chico que hay en frente de mí sonríe, no hay duda de que le ha hecho gracia mi actitud decisiva acabada en sorpresa mezclada con duda, y comienzo una pregunta que evoluciona en afirmación: “La… cola…  está arriba, es esa… mm si” sonrío con ganas (no se si de morir xD)

Comienzo a conocer a todo el mundo observándoles (muajajaja), me hago hasta conserje junto con la señora que está delante. Ambas damos la información del lugar para inscribirse, formalizar la matrícula, el aula del examen y a dónde tienen que dirigirse para las becas. Quedaros con esta mujer… ella será la protagonista de otra futura entrada.

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Conecting People

5 Oct

Mañana me presento a la prueba de nivel del maravilloso ¡Centro de Idiomas de la UMA!, no he dicho nada y se que sabéis que lo estoy diciendo con tono irónico. Pero de verdad, es tan maravilloso… es como… ¡tu antiguo patio de colegio!
Ellos son unos seres fantásticos de la especie niños adultus. Se caracterizan por sus travesuras y ganas de diversión. Pero… ¡cuidado!, te advertiré por si tienes que cruzar tu camino con estos seres. El niño adultus, te invita a jugar… sin invitarte, quiero decir que no esperan tu respuesta y como no la esperan, entras directamente en “El pilla pilla del teléfono”. Tú realizas tu llamada, ellos dejan sonar el teléfono hasta que se cansan y lo descuelgan.

– Bueno, quizás no les ha dado tiempo a cogerlo. Quién sabe, lo mismo estaban atendiendo a alguién. Llamaré otra vez.
– Pi, pi, pi… tututu
– Mmm habrán ido ¿a por un café? ¿agua?, incontinencia urinaria, fuerzas mayores, ¡a saber! Insistes
– Pi, pi, pi…  Tu mirada se hace infinita y el pitido del teléfono te hipnotiza, te pones a pensar en tus cosas. ¡Centrate! que te van a decir “Buenos días” ¡y vas a olvidar el motivo de tu llamada!
– Tutututu. Te lo tomas como algo personal “Te gusta jugar eh?” Y aquí empieza la batalla campal  liderada entre tu casa y el Campus de Teatinos.

– Pi pi pi… tutututu, pipipi…tututu, PIPIPIIIII…TUTUTUUU, ¡¡PIPIPIIITUPITUPITU!

Lo mejor es imaginarse la cara de cabreo que tendrá el señor al que se le está clavando el tono del teléfono en la sien. “Holabuenosdíasdígame” (el tono de haberse tomado una pipa amarga te hace imaginar su cara de insecto palo) Ardes en deseos de decirle con ojos llorosos aunque no te pueda ver: “Repita esas fantásticas palabras otra vez”. El cielo se abre para mostrarte todo su esplendor y un rayo de sol entra por la ventana iluminando el sagrado momento. Lo he conseguido ¡Conecting People!