Encuentro “ovejebus”

9 Ene

El otro día salí de casa con cierta sensación de inseguridad. Como si el día se me fuese a escapar un poco de las manos (el regreso a las clases de inglés después de las navidades es pa acojonarse sí) Miles de preguntas sobrevolaban mi cabeza: ¿Volvería a hablar como Tarzán?, ¿o tal vez como Chita?, ¿había sido mi cerebro capaz de retener los avances en el idioma, o cuando intentase recordar… “¡opp! ¡opp! ¡oppan! Gangnam Style!” ( ¡¿eeeiiin?!) ¿me asaltaría el movido éxito del coreano? Decidí concentrarme en lo que de verdad importaba: ¡Coger el autobús!

Ya en el autobús, era una oveja más del rebaño que a grito de “bEEeEe, BEEeEe” intentábamos avanzar dando cortos pasos obedeciendo a la voz de nuestro pastor: “Por favor, pasen al fondo del autobús” . Es un momento de verdadero estress, la alarma de supervivencia se dispara,  los ojos se agrandan (cual patito de goma por los achuchones ) mientras buscan desesperadamente… ¡UNA BARRA! a la que poder agarrarse y no salir disparada desde el fondo del autobús dando recuerdos al conductor… al otro lado.

Una anciana se baja, diciendome algo antes. “Sí sí, se ha pulsado para la siguiente parada” le confirmo, sonrisas y…  ¡¡una menos!! quiero decir… se bajó.
En una posición que mi hermana bautizó hace poco como “salamanquesa”, (véase también la acción: “hacer la salamanquesa”: dícese cuando alguién se pliega sobre sí mismo en situaciones de escasez espacial), me doy cuenta de que alguién me mira.  ¡Normal leches!, si estamos “apeyugonaos”, sigo mirando al frente,  y un brazo se cruza delante de mí para agarrarse a la barra. Veo una mano de repente casi en mi nariz (podía haberle pegado un bocao perfectamente, pero aún no me dan esos ataques de locura) Me retiro para dejar cierta distancia. Miro al dueño de la mano. El muchacho sonríe, (como diciendo: perdona, pero o me agarro o una oveja menos)  Sonrío.

Vuelvo a mirar al frente con la sensación de que tengo dos ojos en la nunca (y no son míos,  que yo los tengo delante, debajo de las cejas). Ya no sé para donde mirar:  izquierda, derecha… derecha… No, no estoy paranoica, es real ¬¬. Una señora se queja en plan: “¡Nene!, me voy a comer tu mochila” ¡Pero señora que espera! un hombre-oveja (así he decidido denominarnos como pasajeros de este autobús) quiere bajarse y empuja como si de un parto de trillizos se tratase. El chico se disculpa, todo queda en buen rollo. A mi derecha, un hombre dedice abrir camino para finalizar su viaje. Un hombre con el optimismo por bandera porque dice:

-No se para qué estudiais, si terminais la carrera y no hay trabajo.
(¡mmm! oOoh ¡si! como me encantan estos brillantes comentarios mañaneros)
-Bueno, ¿habrá que intentarlo no? -respondo-
– Ya… lo suyo es aprender inglés.
-¡A eso voy yo!, ¡a la escuela de idiomas ahora! -¡yuju!-
– ¿Ah si?, ¿qué idioma estás estudiando? -pregunta el muchacho, dueño de la mano de antes-
– Inglés
-¿Y qué tal te va?

Se desarrolla una conversación, me entero de que estudia bioquímica (¡joder!, suena bastante complicado) le pregunto si está en tercero (para hacer calculos sobre su edad, aunque no es valor seguro, el año no asegura nada) parece jovencito (yo ya no soy una moza como cuando entré xD), y averiguo que está en segundo, que bioquímica es una carrera nueva que han puesto en Málaga y que la Universidad, famosa por hacer las cosas bien, les obliga a irse a Sevilla el tercer año para finalizar la carrera, ya que no la han implantado aquí entera (WTF?!)  por supuesto sin asegurarles residencia ni nada (chúpate esta crítica ¡maldita UMA!) Hablamos de videojuegos, del extranjero… nos presentamos.

– ¿Te puedo decir una cosa?

Madre de dios, ya la hemos liado, ¿qué vas a decir alma de dios? piensalo bien ¬¬

-Si, claro, dime.
– Me gusta el lunar que tienes en la nariz
(a mí nunca me ha hecho mucha gracia pero lo heredé de mi abuela y le tengo cariño. Bueno, el chico va bien… no lo ha estropeao)
-Al principio parece un pearcing (ya, ya lo ha estropeao xD)
Pero después se ve que es un lunar.

“Muuuuuu bien” pienso (me muero de la verguenza ¬¬ ¡siguientee paradaaaaa!)

-Me bajo aquí, encantado
-¡Encantada!, lo mismo digo
(La cosa termina bien)
-La próxima vez, ¡te hablaré en inglés!
(¡Aiiiii con lo bien que íbamos…)
– ahh! jajajajajajejeJEJE…JE – se cierran las puertas del bus y resuena mi risa, todo queda en silencio y pienso… “porqué cuando me pasan estas cosas, ¡¿las veo también desde fuera?! eso hace que te de más verguenza si cabe-

Pero genial, porque considero que este muchacho es la señal del 2013. La que me dice “Bien ChicaNEURA, estás receptiva, ¡actitud! si transmites buen rollo… ¡te pasarán cosas buenas campeona!) xD

La ChicaNEURA

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Una respuesta to “Encuentro “ovejebus””

  1. Picapleitos justiciera 10 enero, 2013 a 7:55 #

    MUY BUENO CHICA NEURA!!!!, ÚNICA EN EL MUNDO EN ADOPTAR LA POSICIÓN SALAMANQUESA!!!

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